Este será un acto de amor y desagravio que canalizará muchos actos malos que se hacen para el mal.
Abran, con actos como este, surcos para el bien.
Si tal hacen la semilla de la paz germinará.
Den Gloria a Dios.
Adórenlo, alábenlo, bendíganlo.
Glorifiquen al Señor. El es el que Es.
El es Dios. El es el Señor: el Santo, el Bueno, el Omnipotente, el Misericordioso.
Inclínense.
Adórenlo, con el rostro en tierra, a flor de suelo; porque El es el Señor y, El está aquí con su poder y majestad; pero oculto para que ustedes lo soporten.
De otra manera morirían con un solo reflejo de su Omnipotencia.
Vean que grande es la Misericordia de Dios que, por amor, se oculten el misterio de su mansedumbre, para no hacerle sentir el peso irresistible de su Omnipotencia y Majestad.
Inclínense y permanezcan así unos instantes en silencio, en total, en absoluto silencio hasta que Yo se los indique inspirando a alguien unas frases de amor y de misericordia.
Ahora levanten la cabeza y sigan adorando.
Digan todos desde lo más profundo del corazón:
Jesús es el Señor. Gloria a su Nombre.
El es Santo, el Santo de los santos, el Señor, el único justo con el Padre y con el espíritu Santo.
Adorémoslo, Bendigámoslo, Glorifiquémoslo:
El es el Señor; El es Dios; el único, el Santo de los santos, el que Es, en unidad con el Padre y con el Espíritu Santo.
Adoremos al Padre, quien es Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo… El Uno, el Unico, en unidad con el Hijo y con el Espíritu Santo.
Inclinen la cabeza, rostro contra el suelo y permanezcan así, en silencio hasta que alguien entre ustedes, movido por el Espíritu Santo, diga las frases que les sean dadas de lo alto.
Ahora con la cabeza en alto digan:
Gloria al Espíritu Santo, el Unico en Unidad con el Padre y con el Hijo, Adorémoslo, Bendigámoslo, Glorifiquémoslo.
El es Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo…
El Uno, el Unico en Unidad con el Padre y con el Hijo.
Inclinen la cabeza y rostro en tierra permanezcan en silencio, Adorándolo, hasta que una voz entre ustedes diga lo que el Señor ponga en su corazón.
Levanten la cabeza entonces y sigan adorando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Digan:
Dios mío:
Te Adoramos porque Eres el que Eres.
Te amamos, porque Eres el Amor.
Te bendecimos porque Eres Bendición.
Te glorificamos, porque Eres la Gloria.
Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo, Santo Eres
oh Dios Omnipotente, Misericordioso, Bueno, Justo,
Sabio, Santo, Todopoderoso.
Ten compasión de nosotros. Danos la luz, danos la fe, danos el amor, danos la paz.
Inclinen de nuevo la cabeza rostro en tierra y permanezcan así hasta que Dios mismo, por medios propios suyos les de la señal.
Entonces pónganse de pies y alcen las manos en actitud de adoración y de alabanzas repitiendo desde lo más profundo de ustedes: Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo.
Gloria, Gloria, Gloria, Gloria, Gloria, Gloria, Gloria.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo,
Ahora y siempre por los siglos amén.
Esta Oración practíquenla en la reunión de hoy y ya verán los resultados. Dios no está manco y quiere renovar la faz de la tierra. Este será un acto de amor y desagravio que canalizará muchos actos malos que se hacen para el mal. Abran, con actos como este, surcos para el bien. Si tal hacen la semilla de la paz germinará.
ESPIRITUALIDAD TRINITARIA Y CRISTOCENTRICA
DE LOS HIJOS DE LA MADRE DE DIOS
M A N U A L D E O R A C I O N E S
ESTAS ORACIONES RECIBIDAS EN LAS ACTAS YA ESTAN APROBADAS POR LA ARQUIDIOCESIS DE MEDELLIN
DICE:
ARQUIDIOCESIS DE MEDELLIN ‑COLOMBIA
PUEDE IMPRIMIRSE (FDO)
MONSEÑOR HORACIO SALAZAR DUQUE
VICARIO GENERAL
MEDELLIN, 12 DE FEBRERO DE 1992
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